ciclismo. xx vuelta a león
Deseo de hombres, envidia de mujeres

Las azafatas son uno de los grandes atractivos de la entrega de premios.
Si hay algo que de verdad esta causando sensación en esta vigésima Vuelta Ciclista a León, son las seis azafatas que se encargan de dar color y aportar belleza a los comienzos y finales de cada etapa.
Son guapas, jóvenes y alternan sus trabajos diarios con actos y eventos como la Vuelta para ganarse un pequeño sobresueldo.
Alguna de ellas ya tiene experiencia en ediciones pasadas de la prueba como Kristina, una profesora de inglés de 23 años que trabaja para la Vuelta por segundo año. Las más veteranas entregando maillots son Belén, camarera de 21 años y Elisabeth, estudiante de administración y gestión de 23 años, que repiten ambas por tercera vez, animando y aportando glamour a la prueba.
Las más noveles y que se estrenan en esta edición de la Vuelta son: Zaira que trabaja como dependienta en una tienda de ropa y tiene 26 años. Verónica que alterna su trabajo como funcionaria con actos como azafata y Marta una estudiante de 24 años.
Su función además de alegrar la vista a todas las personas que se acerquen hasta la Vuelta, es la de entregar los trofeos y maillots a los ganadores y dar regalos a las personas que se acercan hasta la salida y la llegada.
Según reconocen, «no pasamos desapercibidas. Más de uno, ciclistas inclúidos, nos piden el número de teléfono».