La benemérita vela por la seguridad de los ciclistas

Un mecánico cambia una rueda en movimiento.
Son los encargados de la seguridad de la Vuelta. Catorce guardias civiles de la división de tráfico se encargan de que la carretera esté despejada de vehículos y personas al paso de los ciclistas.
Sin duda es una labor imprescindible para que el transcurro de las etapas lleguen a buen puerto. Los guardias se presentan voluntarios para cubrir el evento y son escogidos por los superiores para participar en la Vuelta Ciclista a León. A todos les une su pasión por las motos y el orgullo de que un evento de tal magnitud en la provincia salga bien y sin incidentes.
Tres motoristas son los encargados de pasar con las banderas amarillas para indicar que da comienzo la Vuelta, le sigue un bandera roja que sirve de referencia para indicar donde empieza la zona de carrera. Es seguido por tres motociclistas más con banderas rojas y por el jefe de seguridad de la prueba que a diferencia del resto se desplaza en coche para ir dirigiendo a los demás efectivos.
Tras el jefe de seguridad discurre el pelotón de ciclistas y tras ellos pasan otros dos guardias con banderas rojas y uno con bandera verde para anunciar que termina el evento, abriendo así la circulación al tráfico.
Los puntos más importantes del circuito los cubre la unidad de tráfico de León y los destacamentos de la localidad por donde pase la Vuelta, ya sean Guardia Civil o Policía Local se encargan de dar apoyo a esta unidad principal que sigue la carrera.
«Nosotros también disfrutamos con la Vuelta y más cuando hay etapas bonitas como la de ayer, de montaña» asegura el sargento Fernando Aller.