CICLISMO. UN CAMPEÓN QUE SIENTA CÁTEDRA
León disfruta de Carlos Sastre
El ciclista abulense, ganador del Tour 2008, congrega en Casa León a cientos de aficionados en un acto auspiciado por Diario de León y Gesleón en el que repasó su laureada trayectoria deportiva

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Carlos Sastre sentó ayer cátedra en León. Y lo hizo como todo un campeón que es, ante cientos de aficionados que acudieron a la llamada de Diario de León, Gesleón y la Asociación de Ciclistas Profesionales para conocer un poco más en profundidad como se moldea y vive todo un ganador del Tour de Francia. Fue en la sociedad Casa León donde el jefe de filas del Cervélo demostró que los ídolos también son de carne y hueso a la vez que accesibles.
Para uno de los mejores ciclistas que ha dado este deporte en España, protagonista de la edad de oro que vive nuestro país en el concierto internacional, «este tipo de actos suponen no sólo que los aficionados puedan sentirte un poco más cerca, también para que en muchos casos su pasión por el ciclismo se vea apuntalada». Sastre, que el próximo 7 de noviembre acudirá a León para participar en el encuentro solidario de Unicef y que un día más tarde intentará cerrar con un broche de oro una de sus mejores temporadas en el Criterium Nacional, aseguraba ayer a las preguntas de cientos de admiradores sentirse «satisfecho por la temporada realizada. No ha sido la mejor porque en el Tour que era uno de mis objetivos no pude estar en el podio, pero también en el Giro, donde acudía sin pretensiones, lograba acabar tercero además de imponerme en dos etapas».
Con los pies en la cabeza y sabedor de que para llegar lejos primero hay que darlo todo, el abulense de El Barraco reconocía que al menos le queda un año al máximo nivel «en el que todavía no me he puesto objetivos aunque el Tour puede ser uno de ellos». Sastre también se refirió a la convivencia en el pelotón con tantos gallos españoles. «Más que un inconveniente es un acicate. Además, hay carreras suficientes para que todos puedan vencer. Ahora no ocurre como antes que se centraba todo en pruebas de tres semanas como la Vuelta o el Tour. Hay ciclistas que pueden imponerse en carreras de una semana y en clásicas y eso es sumamente beneficioso para un ciclismo, el español, al que me siento orgulloso de poder representar».