A pesar de la distancia el Reale Ademar encontró apoyo en la grada

Pocos pero fieles. Resulta extraño que sea cual sea el escenario europeo donde se mueva el Reale Ademar no haya alguna bandera leonesa bien acompañada por la enseña ademarista. Ayer no fue una excepción, uno de los socios más fieles del equipo leonés, Miguel Ángel, acudió al feudo suizo junto con sus hijos para saludar la primera victoria a domicilio del conjunto leonés. Y, ciertamente, fueron los encargados de dar un poco de colorido a la gris grada helvética, donde por no haber no había casi ni ruido. De hecho, la prensa podía oir perfectamente todo lo que se decían los jugadores a pesar de estar situados en unas cabinas prácticamente emplazadas en el techo del pabellón. En la imagen de la derecha, Buntic, autor de seis goles, fue uno de los jugadores que más hizo disfrutar a la reducida hinchada leonesa, sobre todo al final con sus goles tremendamente decisivos.