Diario de León

BALONCESTO. LIGA LEB-ORO

León suma en un partido épico

Ni las bajas de Hughes e Iturbe evitaron su consistente triunfo frente al Girona

Ryan Humphrey intenta una espectacular entrada a canasta ante la oposición de Middleton.

Ryan Humphrey intenta una espectacular entrada a canasta ante la oposición de Middleton.

León

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Balo ncesto León aplicó ayer en primera persona la mejor definición que existe de la palabra casta. Y lo hizo con un claro y brillante triunfo ante un Girona que llegaba al Palacio con todo su arsenal y después de haber hecho hincar la rodilla al líder La Laguna. Sin el concurso de su mejor baza en la zona, Hughes, afectado por un proceso gastrointestinal, Javier de Grado encomendó a Humphrey y Fontet la labor de frenar a los dos pilares gerundenses, el veterano Middleton y un Drevo que ya desde el primer minuto demostró su peligro ante el aro. Una papeleta difícil si se tiene en cuenta que Iturbe tampoco pudo aportar su grano de arena a pesar de vestirse de corto. El temor a perder la batalla del rebote se esfumó pronto cuando en la jugada inicial León lograba tres capturas consecutivas. Eso sí, a la hora de ver aro era otra historia porque sólo Rocchia y Humphrey aportaban. Ausente Rick y con Urtasun bien defendido era poca cosa para hacer frente a un Girona que a los cuatro minutos ya dominaba el marcador con holgura (1-7), distancia que incluso llegó a ampliar a un preocupante 6-14 a 2-™37 para cerrar la primera entrega. El tiempo muerto de De Grado sirvió para que al menos la sangría no fuera en aumento (8-16). León mostraba casta y sacrificio pero eso no bastaba. Era preciso un mayor acierto y en los diez minutos siguientes el porcentaje ante la canasta rival mejoró. Y ahí tuvo que ver mucho la mano de Rocchia con 13 puntos y la puesta en escena por parte del técnico leonés de un quinteto con un sólo pívot nato (Fontet) y cuatro «bajos» (Calvo, Rocchia, Urtasun y Schraeder). De 8-18 apenas cumplidos unos segundos del segundo cuarto se pasaba a un 18-20 a cinco minutos para el descanso tras una canasta de Schraeder. Con el sustento de la grada los locales volvían a mirar al rival de tú a tú en el electrónico permitiéndose también la licencia de recuperar el mando (23-22). A 20 minutos para el final la igualdad era máxima (25-25). Pero lo mejor iba a llegar tras la salida de vestuarios. Dueños y señores en la zona, con una defensa impecable, a Rocchia y Urtasun le salieron acompañantes a la hora de anotar. Y ahí el león que lleva dentro el equipo empezó a rugir en toda su intensidad. La misma que llevó a construir a los locales rentas entre seis y ocho puntos. Y es que mirando a la valoración de unos y otros se podía resumir lo que estaba ocurriendo sobre la pista (56-26). Y eso permitió que a 10 minutos para cerrar el pulso León lograra un ilusionante 42-34 a su favor. Y por si todo esto no bastara Urtasun emergió como un jugador vital que es para dar la puntilla a un Girona nefasto ante el aro. A siete minutos para sellar la contienda el marcador reflejaba un claro 46-34. La victoria estaba encauzada porque a cada intento de reacción respondían los leoneses con canastas para cerrar otro triunfo de los que hacen afición por 58-51.

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