Irlanda exige que se repitael partido contra Francia
I rlanda se siente engañada y estafada. Sus críticas se centran en Henry, el protagonista de la mano de Dios francesa que clasificó a la selección tricolor para el Mundial de Sudáfrica en la prórroga y frustró el sueño irlandés.
La Federación irlandesa no se resigna y ha reclamado a la Fifa la repetición del partido. «Esta decisión totalmente incorrecta del árbitro pone en duda la honestidad del deporte y por eso pedimos a la Fifa, en su calidad de organismo mundial de nuestro deporte, que haga lo necesario para que el partido se vuelva a jugar», afirmó la Federación en un comunicado. «La prueba absoluta que aporta la grabación en vídeo de la mano voluntaria de Henry, que tuvo como consecuencia un gol de Francia en la prórroga, fue vista por millones de seguidores en el mundo», añadió. Además, justificó su petición por existir un precedente en un encuentro entre Uzbekistán y Bahréin en el 2005 que se repitió «por un error técnico del árbitro».
Poco antes de que este comunicado se hiciera público, el seleccionador irlandés Giovanni Trapatoni había asegurado en una rueda de prensa que repetir el partido «sería imposible». Algo que también comparte su capitán Robbie Keane, quien señaló directamente a los máximos responsables de la Fifa y la Uefa. «Seguro que Platini y Blatter estaban mandándose mensajes por el móvil, y encantados con el resultado», aseguró en la BBC.
El propio ministro de Justicia irlandés, Dermot Ahern, explicó los pasos a seguir a nivel diplomático para protestar por la «injusticia» cometida. «Es lo menos que podemos hacer por los jóvenes aficionados de todo el país. Si no pasa nada, tendrán la impresión que el resultado, cualquier victoria, vale aunque sea gracias a las trampas», afirmó.
En Francia la polémica también está muy viva. Henry no se escondió y reconoció su engaño: «No voy a mentir: hubo mano. La pelota pegó en mi mano y yo continué jugando. El árbitro no pitó y fue gol». El capitán galo confesó haber deseado la clasificación de otra manera pero negó que se hubiera producido un robo.
Pero no todos sus compatriotas piensan igual. El sitio de Facebook del futbolista fue literalmente asaltado por internautas. Algunos saludaron al mayor goleador de Francia, pero otros no dudaron en tacharlo de «ladrón» y «tramposo».
La discusión en tertulias de bares, cafés y oficinas, alcanzó al propio Gobierno. La ministra francesa de Deportes, Roselyne Bachelot, no dudó en dirigirse directamente al seleccionador, Raymond Domenech, y reclamarle un mejor juego en el futuro.
«El equipo de Francia apareció absolutamente asfixiado y ganó un partido hueco gracias a un grosero error de arbitraje», afirmó.
«Estoy aliviado pero no me siento orgulloso», dijo el secretario de Estado para el Empleo, Laurent Wauquiez .