LUCHA LEONESA. Montaña / Ribera

Hasta el Oso todo es Gallo

Hasta el último luchador de cada selección fue necesario para resolver el gran corro. Se impuso Caberín al Oso

La Ribera se impuso a la Montaña en el corro celebrado en Cistierna.

Publicado por
A. Barreñada | Cistierna
León

Creado:

Actualizado:

Hasta el último luchador, hasta el último rasgo de total entrega de los dos equipos, que pusieron sobre la lona Abel Isaí Cabero y Eduardo Díez, fue necesario para resolver el gran corro tradicional Montaña/Ribera, disputado en el pabellón de Cistierna, con lleno total, a lo largo de tres horas. Se impuso Caberín , cayó con toda honra Edu, el gallo se fue a la Ribera.

Cayó el Oso , pero a punto estuvo de conseguir volver a desmontar la condición de favoritos de la Ribera.

Diego García lanzó el reto, Álvaro Ferreras lo recogió y la primera victoria se la anotaban los de las tierras altas, por encima de la vía del Hullero.

Grandes los infantiles, como el ribereño Víctor Justel y el montañés Pedro Jiménez, que acababa haciéndose con el «mazapán» que reconoce el mayor número de victorias: ocho. Con ellas lograba marcar ventaja clara la Montaña. Álvaro Quiñones acabó con su dominio, cinco rivales puso en tierra, entre ellos a Tamarina. Y del ribereño daba cuenta otro excelente de los montañeses, el cadete Rodrigo Fuentes (siete victorias). Algunas «sorpresas» ponían en pie a la grada, como la victoria del juvenil montañés Alberto González sobre Ibán Sánchez. Se mantenía ventaja para los de las peñas.

Hubo momento para el sorteo del premio que Feve ofreció a quienes llegaron al corro en el tren de tanta lucha, y el ganador fue Pedro J. Acosta («¡ya lo había dicho yo: el diecinueve!», reía el Tigre).

Jesús M. Cabero al corro y de sus brazos, que no se rinden, comenzó a llegar el dominio de la Ribera. Lo rompió Pedro Llamas y lo recuperó Alberto Bahíllo.

Se llegaba a pesados con equilibrio de fuerzas, y en esa categoría luchaban Roberto Rodríguez por la Montaña y Clemente Fuertes por la Ribera. Se vieron en el corro, su enfrentamiento llevó la emoción a los momentos más tensos. Lograba quedar en pie el Junco . Sólo un luchador más por los de vía arriba, pero es más que un luchador: Eduardo Díez. Creció el grito de ánimo de los de la camiseta verde, «¡Oso, Oso, Oso!», como invocando ese espíritu que no doblega ríos arriba. Y puso en tensión el de Pallide a todos, derribó a Clemente, quedó en pie en el centro de la lona, esperando al último de los de las vegas y llanos: Abel Isaí Cabero. Lucharon ellos, aguantaban los corazones ese último sentir, y venció Caberín . De nuevo a la Ribera le fue propicio el luche en Montaña.

Concluido el corro tenía lugar la cena Gala de la Lucha, con la entrega de premios de la temporada.

Cargando contenidos...

Breve descanso, y vuelta a los cintos con el Gran Campeón de Campeones, el martes, en el Palacio de los Deportes de León.