Corbacho desvela que entre el 16 y el 20% del PIB es economía sumergida
El ministro señala que la Seguridad Social incrementó en un 12,4% sus ingresos por las inspecciones, el 40% encaminadas a descubrir a ocupados en situación ilegal

Celestino Corbacho presenta el balance de la Inspección de Trabajo en el año pasado.
Al menos el 16% del producto interior bruto procede de la economía sumergida, según aseguró ayer el titular de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho. El ministro apuntó que se trata de un sector tan difícil de contabilizar dada su propia naturaleza que no descarta que el porcentaje ascienda a un 20%.
Las declaraciones del ministro tuvieron lugar en la presentación de los resultados anuales de la Inspección de Trabajo del 2009. Y gracias a la labor de este Departamento, la Seguridad Social rescató de esa economía sumergida durante el 2009 a 48.742 afiliados y consiguió ingresar 960,74 millones más de euros en cotizaciones, vía multas. Además, los empresarios tuvieron obligatoriamente que convertir 52.000 contratos temporales en indefinidos por cubrir tareas sin fecha de caducidad.
1397124194 Ocupados en situación ilegal. Corbacho explicó que precisamente, el 40% de las visitas de la Inspección estuvo encaminado a descubrir a ocupados en situación ilegal.
El resto de las actuaciones sirvió para evaluar la prevención de riesgos laborales, el cumplimiento de obligaciones documentales en Seguridad Social, los motivos alegados en los expedientes de regulación de empleo, etc. El 60% de las inspecciones obedeció a salidas planificadas y el 40%, a denuncias de los trabajadores.
En el ámbito de la economía «irregular», el sector de la hostelería fue el más vigilado con casi 50.000 exámenes. Las infracciones más comunes fueron la existencia de trabajadores que carecían de Seguridad Social, como personal de cocina, y la firma de contratos a tiempo parcial para desarrollar jornadas más amplias. Luego se situaron el comercio, con 45.000 inspecciones; la construcción, con 43.600; y los servicios con 38.000. «El objetivo del Gobierno no es perseguir al ilegal sino al que se aprovecha de su situación y le explota laboralmente».