El Gobierno propone impedir las prejubilaciones con menos de 58 años
El documento aprobado apoya ampliar los 15 años para calcular las pensiones

De la Vega y Salgado, tras el Consejo de Ministros.
El Gobierno ha sorprendido y en lugar de apostar por una reforma suave de las pensiones, como en anteriores ocasiones y como había anunciado alguno de sus miembros, ha decidido defender cambios sustanciales para el sistema público de protección social. Considera que ha llegado el momento de retrasar de los 65 a los 67 años la edad legal de jubilación inamovible desde 1919, y garantizar de esta manera el cobro de las pensiones más allá del 2030. Además se inclina porque se posponga la edad de lo que se entiende por prejubilación, fijada en los 52 años, de manera que nadie pueda considerarse libre del mercado laboral hasta que haya cumplido los 58 años, según fuentes del Ejecutivo.
Las medidas figuran en un documento aprobado este viernes por el Consejo de Ministros. El papel no recoge el cómo ni el cuándo se llevarán a cabo las modificaciones. El texto se limita a apuntar que el inicio será en el 2013, es decir, las primeras personas afectadas por el retraso de la jubilación serán aquellas que nacieron en 1948. No obstante, la vicepresidenta segunda y responsable de Economía, Elena Salgado, comentó tras la reunión del Gabinete que el horizonte de su aplicación se prevé termine en 2025. Las mismas fuentes mantienen que el propio presidente, Zapatero, retiró del papel los plazos y el proceso de implantación.
Salgado fue la encargada de explicar públicamente la propuesta. Estuvo acompañada de la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de La Vega, quien insistió en que la reforma es un «ejercicio de responsabilidad» porque «hay que trabajar por los pensionistas de hoy, pero también por sus hijos». Aseguró que el proyecto nada tiene que ver con las exigencias del gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordoñez. «Nuestro planteamiento se realiza en unos términos muy razonables», dijo. «Es el momento de abrir el debate no para crear incertidumbre sino para dar confianza», comentó.
Más años cotizados. Salgado asegura que prolongar la edad real de jubilación, subir el número de cotizantes con carreras profesionales largas, mayores bases de cotización, control de la economía sumergida y prestaciones estrechamente vinculadas a las aportaciones realizadas son «elementos fundamentales para la sostenibilidad y equidad del sistema de pensiones». Para la jubilación, junto con la ampliación de la vida laboral, propone que la pensión se calcule sobre periodos reales de cotización, con una base de pago acorde con la remuneración del trabajador, y analizar la evolución de los ingresos del sistema, la tasa de dependencia, y la esperanza de vida y, en función de esos factores, fijar el mecanismo para el cálculo de la prestación.