El FMI señala que la banca perdería 22.000 millones si la crisis empeora
Elena Salgado asegura que el sistema financiero español avanza a buen ritmo y que los bancos y cajas no tendrán problemas para hacer frente a las pérdidas esperadas
Las entidades financieras necesitan reforzar su capital cuanto antes, y el Gobierno español hará bien en presionar para que la reconversión del sector a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria se agilice. El Fondo Monetario Internacional cree que los requerimientos de capital podrían llegar a alcanzar 22.000 millones de euros si la crisis se recrudece, y reparte esa cifra entre 5.000 millones en el caso de los bancos comerciales y 17.000 millones en las cajas de ahorro. La factura resultaría mucho más ligera -7.000 millones en total- si los embates de la recesión pierden fuerza.
La vicepresidenta segunda del Gobierno optó por tomar en cuenta esta segunda hipótesis. Las cifras del FMI, declaró a las puertas del Congreso, «confirman la solvencia de las entidades españolas», y añadió que en el escenario básico, el más probable, bancos y cajas «no tendrán problemas para hacer frente a las pérdidas esperadas», ni al «pequeño incremento de la morosidad» previsto.
También recordó Salgado que la reestructuración del sistema financiero español avanza a buen ritmo, de manera que podrá estar concluido antes del verano. Tres operaciones de integración que han previsto obtener recursos del FROB ya están en marcha, evocó, y otras se encuentran en diferentes fases de tramitación.
1397124194 Asumible. El Informe de Estabilidad Financiera a escala mundial elaborado por el FMI toma en cuenta la evolución de los préstamos morosos y su peso en el balance del sector financiero en momentos en que el negocio se encuentra severamente limitado por la propia recesión económica. En el mejor de los casos, y si los brotes de reactivación se confirman, la morosidad de bancos y cajas podría superar el 6% en el tercer trimestre de este año, para experimentar una suave reducción a partir de este momento, y presentar tasas del 5% a finales del 2011. Las provisiones que todavía atesora el sector, y los ingresos obtenidos en este ejercicio y el siguiente permitirían absorber la pérdida esperada y resistir los últimos coletazos de la crisis.
Pero el FMI pinta un escenario mucho más severo para el caso de que la recesión se prolongue. Si el desempleo escala hasta un 24% en el 2011, y el precio de la vivienda se desploma un 15%, el descalabro de las entidades financieras sería notable. En este supuesto, la morosidad escalaría tasas superiores al 7% -”un 7,8% en los bancos y del orden del 7,1% en las cajas-” de manera que, una vez tomadas en cuenta las depreciaciones, los requerimientos de capital sumarían 22.000 millones de euros.