La mitad de las empresas trasladará la subida del IVA al precio de venta
Un estudio de las Cámaras de Comercio desvela que el 92% de las compañías rechaza el próximo incremento de los gravámenes sobre el consumo
Los consumidores y las empresas encaran con resignación la inminente subida del IVA, que el 1 de julio elevará los tipos general y reducido de este impuesto del 16% al 18% y del 7% al 8%, respectivamente. Pero mientras los compradores no tienen otra opción que encogerse de hombros y aceptar que todo costará más a partir de esa fecha, muchos empresarios no están dispuestos a asumir recortes en sus márgenes de beneficio.
La mitad de las empresas (48,8%) admite que trasladará todo el incremento fiscal a los precios de sus bienes o servicios. Otro 26,8% lo hará en parte, y sólo el 24,4% está dispuesto a que el impacto en su totalidad se traduzca en una merma de sus ganancias. Son datos de una encuesta realizada por las Cámaras de Comercio a 5.148 empresas de todos los sectores, tamaños y comunidades autónomas, que refleja las actitudes y reacciones que suscita entre el sector privado la próxima subida de gravámenes del IVA. El estudio detalla que, de entrada, el 92% de las empresas es contrario al aumento del principal impuesto que penaliza el consumo, y sólo el 7,6% está a favor.
1397124194 Rebaja de las cotizaciones. No obstante, el 62% de los empresarios que rechaza esta medida estaría dispuesto a apoyarla si el Gobierno pusiera en marcha al mismo tiempo una rebaja proporcional en las cotizaciones sociales, una vieja petición de la patronal que el Ejecutivo se niega a conceder. El 38,3% restante afirma que ni con esas daría por bueno el incremento proyectado para el arranque del mes que viene. Las empresas, en su mayoría, también se muestran escépticas respecto de los esperados efectos positivos de la subida del IVA sobre el consumo. El 50,6% no cree que los ciudadanos estén adelantando al primer semestre del año sus decisiones de compra para eludir el pago de mayores tributos, y pronostica que el consumo caerá en el conjunto de 2010 como consecuencia del incremento fiscal. Por el contrario, el 27,9% sí opina que se están adelantando compras -”algo que podría estar ocurriendo en el caso de determinados bienes como inmuebles y automóviles-” y limita al segundo semestre su previsión de un desplome del consumo. El 22% restante es más optimista y considera que el consumo no se verá afectado en todo el ejercicio.