Ocho años desde la última huelga general
El «decretazo» de Aznar impuso el despido «exprés» y fue respondido por los sindicatos con una movilización que fue un éxito en la industria y la construcción
El octavo aniversario de la última huelga general de la democracia y única contra un gobierno del Partido Popular (PP) tiene lugar hoy, domingo. CC.OO. y UGT vieron en un real decreto de mayo -”calificado inmediatamente como decretazo -” motivos más que suficientes para la protesta contundente. Entre ellos figuraba el abaratamiento del coste del despido al suprimir los salarios de tramitación de los trabajadores que recurrían ante los tribunales la expulsión.
Las retribuciones abolidas cubrían el periodo que iba desde la comunicación de la salida hasta la publicación de la sentencia. Desde entonces el empresario deposita la indemnización en el juzgado de lo social y se ahorra esos salarios, con lo cual las protestas de los trabajadores han disminuido sustancialmente. Los sindicatos denominaron ese sistema despido exprés .
El paro triunfó en la industria y en la construcción y apenas se dejó sentir en el sector servicios. El Ejecutivo no hizo oídos sordos a la protesta. Modificó meses más tarde su reforma laboral durante la tramitación parlamentaria del decreto como proyecto de ley. Si bien dejó el despido exprés corrigió otros cambios que afectaban a los trabajadores fijos discontinuos y al acceso a la prestación de paro y suavizó lo considerado como «oferta adecuada de empleo». La huelga provocó una remodelación del Gobierno de José María Aznar.