Sacresa suspende pagos con una deuda de 1.800 millones
El concurso de acreedores de la inmobiliaria catalana es la tercera mayor insolvencia de España
Su caso será estudiado en las escuelas de negocio por representar como ninguno la crisis inmobiliaria que asola España desde hace dos años. Alcanzaron el número uno del sector del ladrillo español, pero su ambición fue el principio de su fracaso. La inmobiliaria Sacresa, controlada por la familia Sanahuja, no ha logrado conseguir el apoyo de la banca acreedora para refinanciar su deuda, lo que le ha obligado a presentar concurso de acreedores con un pasivo de 1.800 millones, una de las mayores insolvencias de la historia empresarial del país.
La antigua suspensión de pagos ha arrastrado a cuatro sociedades del grupo Sanahuja que se han acogido al proceso concursal voluntario. Dicen que en su caso la ambición ha roto el saco, y que el principio de su fin llegó cuando quisieron conquistar el mercado al hacerse con la entonces joya de la corona Metrovacesa.