Diario de León

Los controladores y el recorte de obra pública complican el verano a Fomento

«A los políticos se nos mide en los momentos difíciles», afirma José Blanco

El ministro de Fomento, José Blanco.

El ministro de Fomento, José Blanco.

Publicado por
julio díaz de alda | madrid
León

Creado:

Actualizado:

José Blanco llega al verano en una posición extraña. Por un lado, instalado en un estatus de indiscutido hombre fuerte en el Partido Socialista y en el Gobierno. Por otro, con la perentoria tarea de resolver dos retos importantes: el desplante de los controladores aéreos, que amenazan con romper la paz en los aeropuertos en cualquier momento, y la obligación de llevar adelante un enorme recorte de obra pública que tendrá un efecto en el empleo estimado en unos 100.000 puestos de trabajo. Sobre este útimo aspecto lo tiene claro: «asumo toda la responsabilidad».

Blanco no se arruga, aunque es consciente de que es el centro de todas las miradas, dentro y fuera de su propio partido. «A los políticos y a los gobernantes se nos mide en los momentos difíciles», afirma horas después de explicar en el Congreso de los Diputados las grandes líneas de su programa de ajuste en infraestructuras. Allí aseguró que no pensaba en los votos que el PSOE podía perder con tan impopular medida, sino en la recuperación económica. Pero a nadie se le escapa que frustrar muchos sueños con forma de puentes, corredores de AVE o autovías tiene un coste.

Circunstancias. Interrogado horas después sobre las difíciles circunstancias a las que hace frente responde que, a su juicio, «gobernar es tomar decisiones» que, cuando se explican «con transparencia, equidad y honestidad», son más fáciles de comprender. «No podemos pedir a los ciudadanos un esfuerzo en pensiones o salarios y no apretarnos el cinturón en obra pública», declara quien, curiosamente, siempre ha sido más partidario de elevar la presión fiscal a los que más tienen antes que recortar la inversión productiva y generadora de empleo.

En un gesto quizá voluntarista, José Blanco afirma que «los ciudadanos son mayores de edad, piden que se les diga la verdad y no rehúyen los sacrificios».

El ministro resta importancia a la pelea que a buen seguro deberá afrontar en los próximos meses, y asegura que frente a las declaraciones en público de sus adversarios políticos «después, en privado, comprenden el ajuste». Sea como fuere, la agenda de Blanco está repleta de viajes por toda España. Visitas a lugares a los que acaba de restar futuro o, al menos, posibilidades, lo que convertirá cualquier desplazamiento en un Rodiezmo. Pero ya tiene la respuesta preparada: «el gasto público ha tocado techo y hay que adaptarse».

tracking