La reforma laboral olvida las graves carencias del Servicio de Empleo
Sólo el 3% de desempleados logran un contrato gracias a la intermediación del antiguo Inem, mientras que las actuaciones de las ETT alcanzan una tasa del 13%

El Servicio Público de Empleo sólo interviene de manera directa en el 3% de las colocaciones.
En este año aciago en el que el número de parados ha superado por primera vez los cuatro millones, el Servicio Público de Empleo -”el antiguo Inem-” sólo ha intervenido de manera directa en el 3% de las colocaciones. Es decir, que únicamente tres de cada 100 desempleados han logrado un contrato gracias a su intermediación. Aunque el Ministerio de Trabajo maneja otros cálculos y eleva el porcentaje al 10%, no deja de ser un balance muy pobre.
La reforma laboral, aprobada esta semana en el Senado y que ahora vuelve al Congreso, pretende mejorar su funcionamiento con medidas como la rebaja hasta los 30 días del periodo de gracia que se concede a los parados para rechazar cursos de formación sin ser sancionados con la pérdida de la prestación. También aumenta el campo de actuación de las ETT. Los sindicatos denuncian que se está cargando toda la culpa de la ineficacia del sistema en los trabajadores cuando lo que ocurre es que faltan recursos.
El pésimo desempeño de los servicios públicos de empleo no lo discute nadie y hasta el Gobierno lo reconoce. Los datos son irrefutables. De los 8.130.130 colocaciones registradas entre enero y julio, sólo 212.124 se pueden atribuir a su labor, lo que arroja un porcentaje del 2,6% al aplicar una elemental regla de tres. Ni llega al 3%. Y las cifras están extraídas de las estadísticas oficiales. El Ministerio de Trabajo llega hasta el 10% porque hace el cálculo de una forma que no detalla. Se mire como se mire, la tasa de intermediación pública es muy baja y empalidece aún más si se compara con la de las agencias privadas de empleo. Agett, la patronal nacional de las ETT, estima que la contribución de estas entidades a la casación de oferta y demanda se eleva al 12,9%, «5,3 veces más que la del servicio público de empleo».