El Gobierno busca sentar cuanto antes a la misma mesa a sindicatos y patronal
Gómez quiere acelerar el diálogo aunque hay desconfianza general en las partes

Cepyme, Ceoe, UGT y CC.OO. firmaron en febrero el pacto de negociación colectiva; desde entonces el
El Gobierno se ha marcado como objetivo prioritario normalizar la relación entre los agentes sociales y acelerar en la medida de lo posible el diálogo entre sindicatos y patronal, en un momento complicado por el relevo pendiente en la cúpula de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (Ceoe) y las advertencias de CC.OO. y UGT de un otoño caliente repleto de movilizaciones contra la reforma laboral y la política económica del Ejecutivo.
El nuevo ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, que estos días ultima la composición de su gabinete, recoge la patata caliente que dejó Celestino Corbacho con la premisa de acercar posturas pero sin olvidar su responsabilidad. Gómez ya ha advertido que intentará lo indecible, pero «sin dejar de gobernar». La vallisoletana Maria Luz Rodríguez, consejera desde el 2007 de Empleo, Igualdad y Juventud del gobierno de Castilla-La Mancha, se perfila como uno de los grandes protagonistas de los próximos tiempos.
Rodríguez se convierte este martes en la nueva secretaria de Estado de Empleo, cargo inédito en el gabinete Zapatero (hasta ahora, Empleo era una secretaría general), y desde el que le tocará lidiar a fondo con los agentes sociales.
La política social y laboral en España tiene muchos frentes abiertos, que prometen un escenario complicado, o al menos intenso, en los próximos meses. Dejando aparte la peliaguda reforma de las pensiones, a tratar en el Pacto de Toledo, Gómez y el propio hombre fuerte del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, han subrayado su deseo de normalizar la situación y de sentar cuanto antes a la misma mesa a patronos y sindicatos, que han de abordar la reforma de la negociación colectiva. En principio, y salvo complicaciones de última hora, la agenda de Gómez contemplaría reuniones al efecto esta misma semana.
Uno de los grandes escollos es que los empresarios están inmersos en unas elecciones a la presidencia de la Ceoe que no culminarán hasta diciembre. Será entonces cuando se sepa el nombre del sucesor de Gerardo Díaz Ferrán, al que, por descontado desde los sindicatos pero también desde el Gobierno, le han llovido críticas por su receta de «trabajar más y ganar menos» para salir de la crisis. Ese estigma puede hacer que los empresarios cuiden especialmente la designación de su nuevo jefe para evitar contaminaciones hereditarias.
Por ahora, parece haber dos candidatos oficiales y otro a pocos metros de la línea de salida. Los dos primeros son Joan Rosell (patronal catalana) y Jesús Banegas, máximo responsable de las empresas tecnológicas. El tercero es Santiago Herrero, que tiene el aval de su organización, la andaluza, pero aún no ha dado el paso definitivo.