Decae el interés del inversor por la deuda pública española
El interés de los mercados por la deuda pública española comienza a transmitir síntomas de un decaimiento que contrasta con el dinamismo del pasado verano tras la publicación a finales de julio de los test de estrés del sector financiero. En el último mes el Tesoro ha asistido al progresivo encarecimiento del interés que debe pagar a los inversores por sus títulos soberanos. El Gobierno defiende la solvencia de la economía y critica a Rusia por incluir a España entre los países donde considera arriesgado adquirir bonos, letras y obligaciones
El último episodio de subidas en los intereses de la deuda tuvo lugar ayer. El Tesoro volvió a pagar más cara su última emisión: 3.386 millones de euros en bonos a cinco años, a un tipo marginal del 3,60%, seis décimas superior al 2,997% de la anterior subasta similar, celebrada el 2 de septiembre. La operación concluyó en el rango bajo del objetivo de colocación, establecido en una horquilla de entre 3.000 y 4.000 millones, pese a que la demanda alcanzó los 5.413 millones.