Los expertos desconfían en este 2011 de la evolución de las Bolsas europeas
El año bursátil 2010 tuvo muchos contrastes, entre el dinamismo de Wall Street y los países emergentes por un lado y los problemas de las plazas europeas por otro, en medio de una crisis de la deuda en la zona euro que todavía podría reservar malas sorpresas en el 2011. No todas las plazas bursátiles fueron capaces de prolongar el claro repunte que habían vivido los mercados mundiales en el 2009, tras un año el 2008 golpeado por la crisis financiera.
«Desde el punto de vista macroeconómico, se logró estabilizar al enfermo. Pero los problemas están lejos de haber quedado resueltos. Nos encontramos a mitad de camino», explicó Yves Marçais, corredor de Global Equities. Los rescates financieros de Grecia e Irlanda, salvados de la quiebra por la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMi), han tenido repercusiones en el mundo entero.
«La crisis presupuestaria en la Eurozona no es solo un problema regional», indicaron analistas de Natixis al recordar la exposición mundial a los activos de la zona euro y al crecimiento europeo. Era «uno de los temas claves en el 2010 y lo será aún más en el 2011», subrayó el analista Joshua Raymond, de City Index,
Reconoció que, junto a la permanencia de muchos problemas y a la dificultad de encontrar la dosis correcta entre el fin de las medidas de reactivación y los presupuestos de austeridad, los inversores pueden volver a los mercados de acciones gracias a los elevados precios de las materias primas, el nivel récord del oro y las incertidumbres de los bonos estatales.