Las políticas de austeridad lastran el crecimiento
Las políticas de austeridad han empezado a pasar factura al crecimiento. El gasto de las administraciones públicas, que hasta mediados del 2009 contribuía de forma positiva al Producto Interior Bruto (PIB), ahora resta unas décimas que alejan aún más a España de la deseada expansión de la actividad. El Gobierno mantiene su convicción de que en el 2011 el sector privado relevará al Estado como dinamizador de la economía.
Según los detalles de la Contabilidad Nacional publicados por el INE, el consumo agregado se estancó en el último trimestre del 2010 respecto al anterior.
En ese parón fue decisiva la evolución del sector público, que cayó un 0,7%, mientras que la demanda de los hogares avanzó un 0,3%.
En términos interanuales, el bajón fue mayor, del 0,9% -”cifra que cierra un ejercicio con cuatro trimestres consecutivos de caídas-”, suficiente para amortiguar el repunte del 1,7% del consumo familiar. Como consecuencia, la demanda nacional apenas redujo una décima su contribución negativa al PIB, hasta el 0,6% interanual.