Gobierno y oposición discrepan sobre si funcionaron los controles
La vicepresidenta segunda y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, aseguró ayer que el Gobierno y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) «hicieron todo lo que estaba en su mano» para avisar a los inversores sobre la emisión de pagarés de Nueva Rumasa. En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Salgado recordó que «cambiamos ya la legislación para que esas emisiones tuvieran que ser realizadas a través de un intermediario financiero» y que la CNMV dio «hasta siete avisos» en los que recomendaba a los inversores que «debían informarse bien de las características de la emisión y de los riesgos asociados».
«Sinceramente creo que poco más se puede hacer», insistió, aunque añadió que «debemos estar siempre vigilantes para que estas cosas no vuelvan a suceder; pero, insisto, creo que el Gobierno y la CNMV hicieron todo lo que estaba en su mano».
Por su parte, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, aseguró ayer que las operaciones del grupo Nuevo Rumasa debieron merecer una «atención especial» por parte de las autoridades y ha confiado en que las empresas puedan llegar a acuerdos con los acreedores y los pequeños inversores puedan cobrar. Cospedal dijo que hay «muchos pequeños inversores que hoy pueden estar muy asustados» tras conocerse que diez empresas de Nueva Rumana han pedido renegociar su deuda para evitar entrar en suspensión de pagos.
Para Cospedal, «operaciones» del «calibre» de las impulsadas por el grupo Nueva Rumasa «deberían merecer una atención especial» de las autoridades.
Agregó que aunque es verdad que desde el primer momento la Comisión Nacional del Mercado de Valores dijo que este tipo de emisiones de este grupo de empresas no contaban con su aval, también es cierto que lo que dice este organismo no siempre llega al «pequeño inversor».