Telefónica propone incentivar a sus directivos con 450 millones de euros
El Gobierno reitera su desacuerdo con los 5.600 despidos que plantea la compañía

El presidente de Telefónica, Alierta, junto al expresidente brasileño, Lula da Silva.
Telefónica propondrá a la junta general de accionistas, convocada para el 18 de mayo, un pago de dividendos que totalizará 6.900 millones de euros -”0,75 euros por acción el 6 de mayo y 0,77 euros por título en el segundo semestre-”, así como una retribución extraordinaria a un colectivo de hasta 1.900 directivos que, de cumplirse determinadas condiciones, podría representar un importe total de 450 millones.
Un primer plan, denominado PIP, abarca los próximos cinco años, aunque sus efectos se extenderán hasta el 1 de julio del 2016, porque los abonos se llevarán a cabo por trienios. Los títulos que efectivamente se reciban dependerán de la trayectoria que sigan las acciones de la operadora respecto a un grupo de sociedades competidoras. Al término del primer ciclo, el presidente César Alierta podría recibir acciones hoy valoradas en 7 millones de euros, y los otros dos principales directivos, Julio Linares y José María Álvarez-Pallete, sumarían títulos por importe de 6,5 millones de euros. Para el total del periodo, la compañía ha estimado un techo de 37 millones de euros adicionales.
La operadora también planteará a la junta un plan de incentivos a largo plazo consistente en la entrega de acciones a empleados para premiar su permanencia en la compañía, así como un programa adicional de compra incentivada de títulos por un periodo de dos años. Las estimaciones previstas arrojan un coste total de 115 millones de euros.
El informe de responsabilidad corporativa, publicado igualmente para conocimiento de los accionistas, revela que la retribución de los miembros del consejo de administración de Telefónica ascendió a 27,61 millones de euros el pasado año.
1397124194 Recorte de plantilla. Mientras tanto, las reacciones se suceden al anuncio de que la operadora plantea recortar un 20% su plantilla -”unos 5.600 trabajadores-” en España a lo largo de los tres próximos años. «No estoy de acuerdo, más claro no puedo ser», zanjó el vicepresidente del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, en la conferencia de prensa posterior al consejo de ministros.
Anteriores expedientes de regulación de empleo de Telefónica han sido finalmente negociados, y los sindicatos confían en que la situación actual no constituya una excepción. No obstante, el secretario general de UGT, Cándido Méndez, instó a la operadora a corregir la imagen «sangrante y sonrojante» generada por la compañía.