La prima de riesgo española roza otra vez los 270 puntos
Los inversores no ganan para sobresaltos. En el breve plazo de 18 horas, la drástica rebaja de la calificación de la deuda portuguesa por la agencia Moody´s, una peculiar proyección de esta entidad sobre los flojos resultados que la banca europea puede cosechar en sus pruebas de resistencia, y la primera y poco optimista nota que obtiene Bankia, el grupo pionero de las cajas de ahorro en salir a Bolsa, si se exceptúa CaixaBank.
Tal despliegue de actividad provocó nuevas y fuertes tensiones en la prima de riesgo de España, llevó a máximos las de otros países periféricos, y lastró las Bolsas de valores. En el mercado de deuda se reprodujo el episodio de mediados de abril, cuando rebrotó la desconfianza en las posibilidades de Grecia de cumplir los compromisos adquiridos en su plan de rescate
Moody´s acusa ahora a Portugal de encontrarse en una tesitura parecida, y el diferencial entre la rentabilidad exigida por las obligaciones españolas a diez años -”un 5,7%-” respecto al bono alemán del mismo plazo escaló 22 puntos básicos hasta los 269, para instalarse en un nivel que los expertos consideran incompatible con una financiación normalizada.
La prima de riesgo de Italia volvió a situarse por encima de los 200 puntos, y las de Irlanda y Portugal marcaron máximos.