«Son inadmisibles las pensiones a ex cargos de las cajas»
Salgado critica los multimillonarios pagos . a algunos jubilados de Novacaixagalicia.

La vicepresidenta económica española, Elena Salgado.
Inadmisibles, escandalosas, indecentes. Mientras se multiplican los adjetivos que califican las multimillonarias indemnizaciones y pensiones asignadas a ex altos de Novacaixagalicia—cuatro de ellos han salido previo pago de un total de 23,6 millones—, quienes formulan las acusaciones reconocen que una «marcha atrás» será muy difícil, por más que la solvencia de la entidad de ahorro se vea reforzada con fondos públicos, y que sea el conjunto de los contribuyentes quien tenga que cargar, en última instancia, con la puesta a flote de la entidad.
«Aunque personalmente me parece inadmisible, legalmente habrá que ver si esas remuneraciones se ajustaban a lo dispuesto por parte del consejo de la entidad y a los principios recogidos en los estatutos», admitió Elena Salgado, vicepresidenta económica del Gobierno. Sus argumentos fueron parecidos a los esgrimidos días atrás por el Banco de España, en este caso referidos a la alicantina CAM. Miguel Fernández Ordóñez consideró «un escándalo» el sueldo y la indemnización que se había asignado la ya ex directora general, María Dolores Amorós, pero aseguró que las actuaciones se llevarían a cabo «con exquisito cuidado» para no comprometer la seguridad jurídica. También la nueva cúpula de Novacaixagalicia se mueve con extraordinaria cautela.
Nula transparencia. Los pagos a directivos están respaldados por unos contratos que obtuvieron en su día el visado del Banco de España. La nula transparencia de la entidad gallega —similar a la practicada por otras cajas que no tenían que rendir cuentas a los mercados— impidió que se dieran a conocer y hoy día ni siquiera hay registro público oficial con el que contrastar los datos. Pero a los inspectores y auditores no se les escapaba el coste de la fusión de las dos cajas gallegas.
A José Luis Pego, ex director general, le correspondió una indemnización de 10,8 millones y a Gregorio Gorriarán, ex responsable del negocio inmobiliario, 7,5 millones, mientras el ex director general adjunto, Javier García Paredes, cobró 5,3 millones tras renunciar a otros 4,7 millones adicionales por considerarlos una cantidad excesiva. Las salidas de estos directivos, así como la de uno de los artífices de la fusión, Óscar Rodríguez Estrada, se han producido en los últimos meses, y Novacaixagalicia necesita ahora de una inyección de capital público de 2.500 millones de euros. Es cierto que la entidad dotó con 340 millones un fondo para prejubilaciones y bajas incentivadas, pero las cantidades de las indemnizaciones chocan con los problemas para cumplir con las exigencias de solvencia.