Europa reclama ayuda al G-20 para superar la crisis de la deuda
Van Rompuy y Barroso piden por carta una «acción conjunta» a los emergentes.

Herman Van Rompuy y José Manueal Durao Barroso.
La cumbre del G-20, que se celebrará en la ciudad francesa de Cannes los próximos jueves y viernes será la tercera reunión internacional que mantendrán en menos de dos semanas los líderes europeos, ahora decididos a captar el apoyo de los países industrializados y emergentes para dejar atrás la crisis del euro. Los presidentes del Consejo de la Unión Europea, Herman Van Rompuy, y de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, reclamaron ayer a sus líderes una «acción conjunta» para consolidar la recuperación económica y superar las dificultades.
En una carta dirigida a los demás miembros del G-20, Van Rompuy y Durao Barroso pidieron a los países adscritos a este club que sumen sus esfuerzos a los ya realizados por los Veintisiete. «Es necesario que todos los socios del G-20 actúen de manera conjunta en un espíritu de responsabilidad y con objetivos comunes», dicen en su misiva. Ambos responsables fijan, además su meta para la reunión de Cannes: «contribuir a restablecer la confianza a nivel mundial, apuntalar un crecimiento duradero, crear empleos y mantener la estabilidad financiera».
Los mandatarios de la zona euro lograron, en dos reuniones maratonianas celebradas el 23 y el 26 de octubre, pactar un paquete de medidas de gran envergadura —cuyos detalles, en algunos casos todavía se desconocen— y que deberían servir para solventar la crisis de la deuda. Los mercados recogieron el mensaje y reaccionaron de forma positiva al anuncio de un nuevo plan de ayuda a Grecia por un valor total de 230.000 millones de euros (incluidos 100.000 millones, en forma de condonación de la deuda, asumidos por los bancos acreedores) y al refuerzo del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (Feef), cuya dotación se amplió hasta el billón de euros.
De un lado al otro. La euforia, sin embargo, se esfumó rápido: el coste de la financiación de la colosal deuda italiana volvió a dispararse el viernes en una emisión de bonos y las Bolsas del continente cerraron, por lo general, a la baja.
Precisamente, la decisión de reforzar el Feef tenía entre sus objetivos comprar deuda italiana y evitar así su hundimiento, que comportaría la zozobra de toda la zona euro. Con este nuevo modelo, el fondo combinará un sistema de seguro que garantizará una parte de las eventuales pérdidas que sufran los inversores que presten dinero a países en dificultades con la creación de uno o varios fondos especiales para captar recursos de países emergentes e inversores exteriores.
Los europeos, presionados por sus socios del G-20 para acelerar las medidas y resolver su crisis, esperaban llegar a Cannes con un paquete de medidas sobre la mesa. También recordarán a los otros miembros del selecto grupo que deben de contribuir.