El BBVA pide sanciones para las rentabilidades exageradas
Con los mercados mayoristas casi cerrados, la liquidez es oro. Pese a que el Banco de España tomó medidas, y desde el pasado junio exige aportar hasta cinco veces más al Fondo de Garantía por los depósitos altamente remunerados, muchas entidades de crédito españolas han vuelto a estas agresivas prácticas. La guerra del pasivo pasa ahora por los programas de pagarés, o el condicionamiento de las altas retribuciones a una mayor vinculación del cliente. Los llamados extratipos siguen existiendo, y el servicio de estudios de BBVA reclama sanciones para los bancos y cajas que oferten rentabilidades que no se pueden permitir porque sus ganancias no dan para tanto.
Un trabajo publicado por BBVA Research considera que corresponde al Banco de España combatir la guerra del pasivo, puesto que supone «un problema de estabilidad financiera».
Defiende, en concreto, que se apliquen restricciones a las entidades que han recibido o van a recibir ayuda pública por parte del Estado. Para las que han quedado al margen del auxilio público sugieren ajustar las ofertas realizadas a los clientes con el criterio de mantener la actividad en límites rentables.