España paga el precio más caro desde 1997 por colocar su deuda pública
La corriente especuladora contagia a otros países como Francia o Bélgica .

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El acoso, lejos de atemperarse, se recrudece. Los mercados, más bien los especuladores, obligaron ayer al Tesoro a pagar un interés del 5% por dos emisiones de letras a doce y dieciocho meses de plazo. Se trata del coste más alto para ese tipo de ‘papel’ desde 1997 y, atención al dato, un 40% superior al que el organismo presidido por Soledad Núñez tuvo que pagar hace apenas un mes.
Los problemas por la desconfianza y el contagio de los males griego e italiano no quedan ahí, otros países hasta ahora ‘a salvo’ del castigo, como Francia, Bélgica o Austria, vieron dispararse su prima de riesgo hasta niveles récord desde la llegada del euro. La española, una vez más, registró un nuevo máximo, en los 459 puntos básicos. Las Bolsas y el euro, como era de esperar, cayeron.
Lo que se presentaba como un enorme muro de contención, la solución del disparate Berlusconi con la llegada de Mario Monti, ha cedido por las grietas que siempre encuentran los mercados. Abriendo una vía de agua que preocupa, y mucho, en Bruselas. Nada consigue frenar el golpe. Se haga lo que se haga. Lo peor es que no se vislumbra el final del túnel, y menos ahora que la sombra de la recesión planea sobre la Unión Europea, abocada a un pobre crecimiento.
Los datos del Tesoro no dejan lugar a dudas. Aunque la ministra de Economía, Elena Salgado, prefirió fijarse en la «altísima demanda» que, sí, fue buena. Al menos eso nos diferencia de Italia, hacia la que existe verdadera aversión entre los inversores. Pero siempre es fácil comprar deuda española sabiendo que es imposible que caiga (en ese escenario el euro sería tan sólo historia) y cuando el Tesoro ofrece suculentas rentabilidades.
Tras conocerse el detalle de la emisión, el diferencial del bono español a diez años en el mercado secundario respecto a su homólogo alemán o, dicho en plata la prima de riesgo, se disparó a niveles récord. Y llegó a los 457 puntos básicos. España pagaba un 6,3% por sus títulos mientras Berlín, tan sólo un 1,75%. La gran beneficiada de esta crisis de deuda, aparentemente, es Alemania, que ha logrado financiarse en los mercados casi gratis.