Riesgo de una Europa a dos velocidades
Angela Merkel y Nicolas Sarkozy abrieron ayer un espinoso debate que podría salvar al euro, pero con la consagración de la Europa a dos velocidades. Su propuesta para reformar los tratados sin necesidad de que participen los Veintisiete deja en el aire un panorama incierto, con muchos socios recelosos ante el cada vez mayor distanciamiento del club de la moneda única. Reino Unido, respaldado por Suecia y República Checa, ya ha organizado reuniones paralelas de los diez países sin la divisa común para defender sus intereses. Desde dentro de la Eurozona, Irlanda ha alertado de que cualquier cambio en profundidad deberá someterlo a referéndum.