Fitch rebaja la calificación de Hungría a bono ‘basura’
La agencia de calificación de riesgos Fitch rebajó ayer a la categoría de bono ‘basura’ la nota de la deuda de Hungría, lo que incrementó varios grados la presión que padece el gobierno del primer ministro conservador Viktor Orban, enfrentado a protestas masivas en la calle, a críticas de la UE y del FMI y al derrumbe de su moneda nacional, el florín.
La nota de la deuda húngara pasó de ‘BB+’ a ‘BB-’ y además con «perspectiva negativa», lo que significa que puede ser degradada de nuevo, debido al «deterioro del entorno presupuestario» del país centroeuropeo y al empeoramiento de sus perspectivas de crecimiento, explicó Fitch. Las otras dos grandes calificadoras, Moody’s y Standard & Poor’s, ya habían anunciado evaluaciones similares en noviembre y diciembre, por lo que el anuncio de Fitch no sorprendió a los analistas.
El portavoz del Gobierno de Budapest, Andras Giro-Szasz, se declaró «sorprendido por la degradación anunciada por Fitch».