El cese de las operaciones deja a trabajadores y pasajeros en el aire
El cese de las operaciones deja en el aire miles de reservas ya realizadas o pagadas, amén de más de 3.000 empleos en el alero, los de aquellas personas que trabajan de forma directa para Spanair y los de los empleados de Newco, la compañía especializada en ‘handling’ (gestión y traslado de maletas) que tiene en la empresa catalana a su mayor y casi único cliente y que, para colmo de males, está desde hace pocos meses en concurso de acreedores.
Tras suspender la venta de pasajes en Internet a media tarde del viernes, la solución para los viajeros vendrá de la mano de Aviación Civil y de las compañías competidoras de Spanair. El gabinete de Ana Pastor y esas aerolíneas ‘amigas’ (entre ellas, Iberia, Vueling y Air Europa) trabajan a contrarreloj para ofrecer soluciones inmediatas.
Afortunadamente, y como dice el refrán, no hay mal que por bien no venga, y el Ministerio de Fomento tiene ya experiencia suficiente en sucesos parecidos; como los de Air Madrid o Air comet, que dejaron de volar de forma sorpresiva dejando en tierra de miles de clientes.
La primera cancelación en El Prat fue la de un vuelo entre Barcelona y Valencia programado a las 23:30 horas del viernes. El cese total de actividad llegaría a las dos de la madrugada del sábado. Spanair tenía programados 380 vuelos durante este fin de semana en la red de Aena.
Desde la media tarde del viernes, los aviones de Spanair que aterrizaban en Barcelona eran apartados a sus hangares y precintados. Una medida de seguridad necesaria, pues en otros sucesos similares no han sido pocos los robos de piezas y de costosísimos componentes de las aeronaves, que se ‘esfumaban’ en pocas horas.