La UE abre la puerta al rescate griego
?. Ultima el ‘sí’ al paquete de 130.000 millones, pero enviará un equipo permanente a Atenas para supervisarlo.

De Guindos, saluda al ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaeuble en Bruselas.
La Eurozona dio ayer un paso decisivo para enterrar la devastadora crisis de la deuda soberana. Los 17 miembros de la moneda única tenían previsto aprobar el segundo rescate de Grecia tras semanas de negociaciones al límite.
A instancias de Alemania, el salvavidas de 130.000 millones se desbloqueó a cambio de que Atenas aceptara un nivel de intervención desconocido que podría incluir la presencia permanente de una delegación comunitaria a la sombra del Gobierno. El bloque confía en que el acuerdo permita atajar de una vez por todas la inestabilidad en los mercados, imprescindible para poder pensar en la recuperación.
El nuevo rescate heleno, que se suma al de 110.000 millones aprobado en mayo del 2010, es en realidad un ejercicio de ingeniería financiera para hacer sostenible la deuda del país. El objetivo primordial pasa por lograr que el Gobierno heleno recupere las constantes vitales con unos pagos más desahogados a sus acreedores.
Durante todas las discusiones, los cálculos han pivotado sobre la necesidad de que la montaña de bonos emitidos por Atenas —350.000 millones— se redujeran drásticamente al 120% del PIB en el 2020. Este porcentaje se considera llevadero y aleja el fantasma de la temida bancarrota.