Rajoy se marcó un farol con el anuncio en Bruselas del 5,8% de déficit para este año
Casi cinco horas de debate en el pleno del Congreso sirvieron para aclarar que el presidente del Gobierno se marcó un farol ante los socios del Consejo Europeo cuando anunció que el déficit de las cuentas públicas quedaría limitado este año al 5,8% del Producto Interior Bruto. Le pareció «el mejor procedimiento para que se aceptara algo distinto del 4,4% del PIB» comprometido en el 2009, cuando el Ejecutivo socialista todavía pensaba que la economía española iba a crecer en el 2012 a un ritmo del 2,3%.
Así lo reconoció Mariano Rajoy, en una larga sesión en la que los representantes de otras fuerzas políticas no lograron arrancarle la menor pista sobre la forma en que el Ejecutivo piensa aplicar el ajuste adicional de 5.000 millones necesario para cumplir con el 5,3% de déficit que ahora considera «más racional», e incluso «asequible».
Uno tras otro, prácticamente todos los representantes de las fuerzas políticas preguntaron al presidente del Gobierno por las medidas que se van a adoptar, en plena recesión, para reducir los números rojos en nada menos que 3,2 puntos de PIB este año. La recaudación tributaria ha caído a plomo en enero y partidas inevitables de gasto como los intereses de la deuda o la protección al desempleo van a crecer.