¿Más barato pagar la multa que emitir una factura?
Los técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) creen que limitar a 2.500 euros los pagos en efectivo supone un «primer paso», pero es insuficiente para reducir la economía sumergida. Fijar la multa máxima en el 25% del importe desembolsado, subraya este colectivo, «implica que seguirá siendo más rentable defraudar que cumplir con las obligaciones fiscales».
Gestha explica que generar facturas falsas para acometer este tipo de fraudes implica ahorrar en el pago del Impuesto de Sociedades (que grava hasta un 30% del importe) y en el IVA (del 4% al 18%, según el tipo aplicable), lo que supone un gravamen de hasta el 48%, muy superior al 25% que deberían afrontar como máximo en caso de ser ‘pillados’ por Hacienda.