Cristóbal Montoro ministro de hacienda y administraciones públicas
«Estamos bailando en el lugar más peligroso del acantilado»
Avanza nuevos ajustes —«hay que aprovechar que las cosas están tan apretadas para hacer reformas»— y prevé que respiraremos a partir del 2014. Tres conceptos articulan todo su discurso: Europa, reformas y déficit.

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en el pleno del Congreso de los Diputados.
Se nota que Cristóbal Montoro (Jaén, 1950) es profesor universitario. La pregunta parece de respuesta breve y concreta pero el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas (cargo que ya ocupó en la segunda legislatura de José María Aznar) desciende hasta el último detalle. No le gustan los titulares —«esa simplificación...»— y los prefiere positivos: «Hay que generar confianza», dice.
—Superados los 100 días de Gobierno, ¿están las cosas como preveían o el escenario es más oscuro?
—Estamos en una recesión muy grave e intensa que no esperábamos. Viene de la restricción del crédito bancario, que no llega a Pymes y a autónomos. Además está agudizada por el déficit acumulado, excesivo y ocultado hasta diciembre. Tras cien días hemos puesto en marcha las reformas que necesitaba España y hay que seguir. Esa voluntad reformista nos dará capacidad para volver a crecer y crear empleo.
—¿Vale todo para luchar contra ese déficit?
— No, no vale todo. No vale lo que perjudique al crecimiento económico y vaya contra la creación de empleo. Hay que seleccionar y tomar medidas que no perjudiquen ni a la actividad ni a la empresa que invierte. Y también para evitar los abusos.
—Pero, ¿se pondrán límites a Europa? ¿Contemplan que Merkel se equivoque?
—A España le interesa reducir el déficit público. Nos conviene como país porque si el sector público es deficitario pedirá más financiación y la tomará de otros agentes económicos. También nos convienen reformas en la banca, completar la laboral y la energética y una política de privatizaciones. No porque lo diga la señora Merkel. ¿Que ha dicho ahora que hay que priorizar al crecimiento? España tiene un problema que no es el de Alemania y es el paro derivado de la burbuja inmobiliaria.
—Standard & Poor’s no parece muy convencida y acerca la deuda española al bono basura. ¿Aguantará la cornisa?
—Llevamos desde mayo del 2010 bailando en el lugar más peligroso del acantilado. El Gobierno anterior no lo decía y actuaba de manera errática. Este Gobierno es realista y desde la sinceridad debe articular su política diciendo a la gente qué pasa.
—¿No corremos el riesgo de asfixia con tanto recorte cuando muchas voces hablan de apostar por el crecimiento? ¿Habrá intervención?
—Lucho contra esas simplificaciones. Los problemas de Italia y de España son diferentes. Los dos debemos corregir el déficit, sí, pero las causas son distintas y la velocidad también. El problema de España es el endeudamiento externo.
—¿Para evitar el rescate?
—No, no es para evitar el rescate porque España no es rescatable. Somos muy grandes y no cabría en esa formulación ni, además, haría falta porque el problema es distinto. El problema es el de financiarnos y para eso hay que crecer, crear empleo y aprovechar que las cosas están tan apretadas para hacer las reformas que necesitamos.
—¿Cómo se le pide a una familia que siga haciendo más esfuerzos?
—Es trabajo del Gobierno. Alguien se habrá sentido frustrado si pensaba que con el cambio de Gobierno las cosas se iban a resolver por sí solas. Necesitamos tiempo y no hay que perder la confianza. Aquí ha habido oportunidades de empleo no hace mucho y tratamos de reproducir el modelo actualizándolo.
—¿Son conscientes de que mucha gente lo está pasando muy mal?
—Son los que están sufriendo las consecuencias de esta crisis, pero la crisis está ahí y ya existía.
—En el 2010 recogieron firmas contra la subida del IVA. Ahora lo incrementan. ¿No era necesario entonces y sí lo es ahora?
—Entonces no respondía a una política tributaria. Una cosa es usar la tributación indirecta respetando tus prioridades económicas y otra hacerlo a golpes, que es lo que en su momento criticamos. Yo no descarto ningún movimiento de tributos, sí descarto que el contribuyente vaya a pagar más.