Rajoy retrasa dar explicaciones en el Congreso sobre la operación
Cospedal insiste en que España ha recuperado la «credibilidad».

La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal.
Mariano Rajoy retrasará su explicación ante el Congreso de los detalles de la «línea de crédito» de 100.000 millones a la banca española hasta después de la cumbre europea que se celebrará los días 28 y 29 de este mes. El Gobierno del Partido Popular argumenta que no será hasta entonces cuando se conozcan las condiciones exactas del préstamo, y se niega a comparecer antes de esa fecha en un pleno monográfico extraordinario, tal y como solicitan formalmente todos los grupos parlamentarios. También CiU, que hasta ahora no se había pronunciado de forma expresa al respecto.
El presidente del Gobierno tiene por costumbre comparecer ante el Congreso tras cada reunión del Consejo Europeo. La próxima tendrá lugar los días 28 y 29 de este mes (jueves y viernes), con lo que Rajoy no volvería a dar explicaciones sobre la ayuda a España hasta el mes de julio, que se considera inhábil a efectos parlamentarios. Por tanto, sería necesario el permiso de la Mesa para celebrar sesiones a partir del lunes 2 de julio.
La gran mayoría de los grupos parlamentarios se han visto obligados a redefinir sus estrategias para conseguir que el Gobierno aclare en el Congreso los términos de lo que ellos califican como «rescate». El grupo socialista se ha acogido a la potestad parlamentaria que permite cambiar las preguntas de los diputados en las sesiones de control, y lo ha hecho pocos minutos antes de que terminara el plazo para presentarlas ante la Mesa. Al mismo tiempo, ha registrado su petición de comparecencia ante el pleno de Rajoy «para que informe y explique el rescate de 100.000 millones de euros de la UE destinado a salvar a las entidades financieras del Estado español con problemas».
Por su parte, la secretaria general de los populares, María Dolores de Cospedal, se ha unido al discurso triunfalista del Gobierno, y ha rechazado de plano que la ayuda europea suponga una intervención en toda regla, con la consecuente pérdida de soberanía. La presidenta de Castilla La Mancha cree que la «lógica» supervisión de la troika compuesta por Bruselas, el BCE y el FMI se centrará en la acción de las entidades bancarias, que serán en último lugar las perceptoras de los fondos. A su juicio, la «recuperación» de la credibilidad de España se debe a las reformas puestas en marcha por el Gobierno y al compromiso con la reducción del déficit.