El Tesoro sufre la presión de los mercados y la prima se resiente
La presión de los mercados sobre la deuda española se recrudece hasta límites insoportables. El Tesoro Público colocó ayer 2.981 millones de euros en bonos y obligaciones con vencimiento a dos, cinco y siete años. Es sólo un poco menos del máximo previsto (3.000 millones), pero lo hizo a cambio de unos intereses desorbitados.
Además, la prima de riesgo cerró por segunda jornada consecutiva en cifra récord. El miércoles lo hacía en 576 puntos básicos y ayer en 579. La consecuencia lógica es que la rentabilidad del bono a diez años se disparó y, ayer sí, franqueó la barrera del 7%.
El Tesoro español había superado con cierto éxito la primera subasta de deuda después del último paquete de reformas económicas el pasado martes, cuando colocó 3.561 millones de euros en letras con vencimiento a 12 y 18 meses.
La subasta de ayer se saldó con resultados mucho más que decepcionantes. El Tesoro colocó 1.359 millones en títulos a dos años con un interés del 5,302%, cuando en la anterior subasta el porcentaje fue del 4,483%; en bonos a cinco años se vendieron 1.073 millones, a un interés del 6,543%, muy por encima del 6,195% precedente. Nunca antes se había colocado deuda a cinco años a un interés tan alto desde que existe el euro. El máximo se registró en 1995.
Por último, los bonos y obligaciones que vencen a los 7 años (547 millones vendidos) se colocaron al 6,798% de interés marginal. Es la primera vez que se emiten títulos a ese plazo.
El ministro de Economía, Luis de Guindos, restó trascendencia a los malos resultados de la subasta. En su opinión, «lo que verdaderamente importa» es que «se ha cubierto toda la demanda», ya que el Tesoro Público se había marcado un tope mínimo de colocación de 2.000 millones de euros.