La rigurosidad del BCE devuelve la prima de riesgo a los 600 puntos
Nada más empezar a hablar Draghi en su comparecencia de las 14.30 tras la reunión del Consejo, la prima de riesgo se dió la vuelta e inició una escalada que terminó en los 594, de nuevo al borde de los 600 puntos. Sumó 58 puntos en la sesión con lo que se comió toda la mejora lograda después de que el presidente del BCE diera alas al optimismo con su mensaje de hace una semana. A Italia, que es considerada la siguiente pieza a caer después de España, le ocurrió exactamente lo mismo. Su prima de riesgo repuntó en 54 puntos hasta situarse en los 510, por encima de Irlanda, uno de los tres países ya rescatados junto con Grecia y Portugal.
La Bolsa trazó el mismo dibujo pero a la inversa. Es decir, comenzó a despeñarse con las palabras de Draghi y acabó con un desplome del 5%. Una vez más, la banca fue la peor parada.
Emisión de deuda
España colocó ayer 3.132 millones de euros en tres emisiones de bonos por las que tuvo que pagar más que en ocasiones anteriores, ya que no contó con ningún apoyo por parte del BCE, que no especifica cómo va a atajar la crisis de la deuda.
Se realizaron tres emisiones distintas, de las cuales 1.062,14 fueron bonos a dos años con una rentabilidad del 4,848%, otros 1.024,37 millones a cuatro años al 6,059%, y los 1.045,83 millones de euros restantes a diez años con un interés marginal del 6,706 %.