El BCE intervendrá para ayudar a España sin levantar la presión a Rajoy
La solicitud de ayuda podría desembocar en una nueva batería de recortes.

Mario Draghi, a su llegada a la sede del Parlamento Europeo.
El presidente del BCE, Mario Draghi, sigue adelante con su plan para intervenir en los mercados en auxilio de España e Italia. Pese a las fuertes reticencias de Alemania, el jefe del banco central ratificó ayer sus intenciones, pero dejó claro que su respaldo no será ningún cheque en blanco. Si Mariano Rajoy y Mario Monti apelan definitivamente a su ayuda, ambos deberán solicitar antes un rescate formal a sus socios de la zona euro. Esta exigencia, que previsiblemente se detallará el jueves en el consejo de gobierno del eurobanco, implicaría en el caso español una revisión de los ajustes que podría desembocar en una batería extra de recortes.
Draghi compareció a puerta cerrada en la Comisión de Economía del Parlamento Europeo. Habitualmente, sus esperadas intervenciones son públicas, pero esta vez prefirió hacerlo lejos de las cámaras ante la proximidad de la trascendental reunión de la cúpula del BCE. En el encuentro del jueves, se prevé que la entidad estipule sus condiciones para comprar deuda, unas operaciones que hasta ahora se realizaban sin la exigencia de contrapartidas para alivio de los socios más castigados.
Aunque Draghi destacó ante los eurodiputados la rigurosidad de los requisitos, Alemania mantiene su oposición a la adquisición de bonos porque aumenta la inflación y desborda el mandato del emisor. El malestar del Bundesbank, visualizado la semana pasada con una supuesta amenaza de dimisión de su presidente, acaparó buena parte de las explicaciones de Draghi en la Eurocámara.
Según indicó, la legalidad de las operaciones quedaría asegurada con la adquisición de títulos soberanos con un vencimiento máximo de tres años. De este modo, se evitaría la financiación directa de los estados al obligarles a acudir a los inversores privados para los créditos más largos y cómodos.
La exclusión de los bonos a largo plazo no solo serviría para sortear las limitaciones legales. Esta presión sobre el Ejecutivo se vería todavía más acentuada con el mecanismo que el eurobanco ultima para reactivar la compra de deuda
El Gabinete del PP tendría que pedir un segundo rescate a la zona euro para que el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera haga frente común con el BCE y se involucre en la adquisión de títulos.