De Guindos asegura que ahora se ve la deuda española con «más optimismo»
El ministro de Economía estipula que el Tesoro ha cubierto el 88% de sus necesidades.

De Guindos, durante la rueda de prensa que ofreció ayer en Tokio.
La valoración de la situación económica de España es más positiva ahora que hace unos meses, según el ministro de Economía, Luis de Guindos, que asegura haber percibido cierto alivio en la presión internacional para que España pida el rescate. «El ambiente que procede tanto de los encargados de trazar la política del FMI como del sector privado es mucho más positivo de lo que era antes del verano», declaró De Guindos en Tokio donde asistió a la asamblea anual del FMI y tras reunirse con inversores . «Ahora hay interés en la deuda pública española», recalcó el ministro, lo que consideró «fundamental» para atraer inversores «adicionales» y reducir la volatilidad. No obstante, el titular de Economía explicó que el Tesoro ya ha cubierto el 88% de sus necesidades y le queda por emitir cerca del 10%, una posición «extremadamente confortable» a su juicio.
Rescate
Tanta comodidad no hace olvidar que España sigue pendiente de solicitar ayuda al fondo de rescate europeo y la compra de bonos por parte del BCE. De Guindos defendió que la estrategia de espera del Gobierno ha sido «correcta» y que, a medida que pasa el tiempo «sin dejarlo pasar en exceso», se tiene más información sobre el programa del BCE. Los analistas esperan que el Gobierno español solicite el rescate en noviembre.
Asimismo, el Comité Monetario y Financiero del FMI -integrado por 24 representantes de los 188 países miembros del fondo- urgió a los dirigentes de la zona euro a poner en marcha el uso del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) y el programa de compra de bonos del BCE para atajar la crisis de deuda. Aunque no mencionó país alguno, España -y su probable petición de rescate- está ahora mismo en el centro de todas las miradas.
Tras la reunión, Lagarde recalcó que las medidas de ajuste fiscal no son suficientes por sí solas y deberán ir acompañadas de «una política monetaria acomodaticia y reformas estructurales». Reiteró que el ajuste fiscal debe adaptar su «ritmo» y «tipo» de medidas «país a país» en las economías más castigadas. Cada vez son más los economistas que alertan de que los recortes de gasto y la política de austeridad a ultranza están acentuando la crisis al cercenar el crecimiento económico.