En lo que va de año han salido de España 247.172 millones de euros
La evasión de capitales ya encadena 14 meses, aunque se atenuó en agosto.
La salida de capitales sigue su línea imparable. En los primeros ocho meses del año, 247.172,7 millones de euros salieron de nuestras fronteras, según datos de la balanza de pagos publicada por el Banco de España. La cifra es abrumadora si se compara con el mismo periodo del año anterior: 398,1 millones. Pero lo peor es que el saldo neto de la cuenta financiera española empezó a ofrecer números rojos en julio de 2011. Y desde entonces han salido de España 343.000 millones de euros. No obstante, la estadística del mes de agosto ofrece aspectos positivos. Ese mes solo salieron 11.797,1 millones de euros, cifra sensiblemente inferior a los 18.087,4 millones registrados en el mismo mes de 2011 (un 34,7% menos).
Esa moderación en los malos resultados de la cuenta financiera se debe, fundamentalmente, al comportamiento de las inversiones en cartera, que ofrecieron un saldo positivo de 2.112,5 millones de euros, frente a las salidas de 8.352 millones en el mismo periodo de 2011. En concreto, los operadores financieros extranjeros compraron acciones españolas por valor de 2.340 millones de euros, el primer dato positivo en este apartado en los últimos 17 meses. También tuvieron una buena respuesta los derivados financieros, que originaron entradas netas de fondos por valor de 191,8 millones de euros (en agosto de 2011 salieron 1.164,8 millones).
Los datos negativos tienen su principal origen en el apartado de ‘otras inversiones’, que incluye principalmente los préstamos, repos y depósitos. Ahí, el saldo neto negativo ascendió a 13.312 millones (7.453,9 en agosto de 2011), debido a que los inversores extranjeros sacaron de España 20.331,9 millones en ese tipo de productos. En cuanto a las inversiones directas, dieron lugar a salidas netas de 788,7 millones de euros, frente a los 1.116,6 del mismo periodo del año anterior.
Respecto al saldo de la cuenta corriente, agosto registró un superávit por valor de 1.244,2 millones de euros, en contraste con el déficit contabilizado en el mismo mes de 2011 (1.118,8 millones). Un cambio de signo que se explica sobre todo por la mejora de los déficits comercial y de rentas, así como la ampliación del superávit de la balanza de servicios. Estos buenos indicadores compensaron el incremento en el saldo negativo de transferencias corrientes.
El déficit comercial fue de 2.683,9 millones de euros, lo que supone una considerable reducción respecto al de agosto de 2011 (4.400,4 millones). Estas buenas cifras responden a la apuesta de las empresas españolas por la exportación. Una estrategia, eso sí, forzada por la considerable caída del consumo interior, que obliga a las compañías a abrir mercados en el exterior.
En cuanto a la balanza de servicios, registró un superávit de 5.521,7 millones de euros (5.063,5 en agosto de 2011).