Iberia anuncia el despido de 4.500 personas, un cuarto de su plantilla
El plan de reestructuración incluye una reducción de rutas y de aviones de la flota.

Los representantes sindicales, a su llegada a la sede central de Iberia para conocer el plan.
Iberia anunció ayer un recorte de plantilla de 4.500 personas, casi la cuarta parte de los 20.000 trabajadores de la empresa. Se trata de uno de los mayores ajustes laborales de la historia en España, por detrás de los realizados por Telefónica y Renault.
El plan de reestructuración presentado ayer a los sindicatos supone también una reducción de las rutas y de la capacidad en un 15% en el 2013, una disminución de 25 aviones de la flota, así como la suspensión de todos los servicios de mantenimiento y handling que no sean rentables. Además, incluye «ajustes salariales permanentes», según el comunicado realizado por IAG, el grupo resultante de la fusión de Iberia y British Airways, a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Los sindicatos rechazaron esas medidas porque consideran que se basan «en el decrecimiento de la compañía y la segregación de los negocios» y son «un paso más encaminado al desmantelamiento de Iberia», que se suma a los ya dados con la creación de Iberia Express y la oferta de compra de Vueling. Anunciaron medidas «radicales».
Tras la reunión con la dirección de la compañía, los sindicatos UGT, CC.OO. y Sepla, miembros de la Comisión de Seguimiento Económico y Social de Iberia, explicaron que la empresa pretende una reducción salarial de entre el 25% y el 35%, renovar las licencias de handling sólo en los aeropuertos donde se obtenga una rentabilidad de entre el 10% y el 20%, y segregar los negocios de handling y mantenimiento para su posterior venta.
«Supervivencia»
El consejero delegado de Iberia, Rafael Sánchez-Lozano, aseguró que «Iberia está luchando por su supervivencia» y que hay que tomar «decisiones duras para salvar la compañía y volver a ser rentables». Sánchez-Lozano destacó que Iberia pierde dinero «en todos sus mercados», 1,7 millones de euros al día, tanto en las rutas de corto y medio recorrido como en las de larga distancia, que hasta ahora eran las más rentables. Sánchez-Lozano dijo que Iberia «hace agua por todas partes» y que hay que «ajustarse el cinturón» porque sus costes son más altos que los de sus principales competidores. De hecho, proyecta suspender las rutas y frecuencias que registren pérdidas y transformar las operaciones de corto y medio radio para competir con las compañías ‘low cost’. La fecha límite para alcanzar un acuerdo es el 31 de enero. De no llegarse al pacto, el consejero delegado de Iberia avisó que la compañía tomará «medidas más radicales con mayores reducciones de capacidad y empleo». Los sindicatos exigen que la negociación del Plan afecte también a Vueling, Iberia Express y Air Nostrum. Además reclaman que cualquier disminución de plantilla se haga en el marco de los ERE aún en vigor mediante bajas voluntarias y prejubilaciones. Algo que no está en los planes de la compañía aérea ya que, desde 2008, se ha gastado 446 millones de euros en prejubilaciones.