CSIF «teme» la pérdida de 115.000 empleos públicos por la reforma
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) «teme» por la estabilidad laboral de hasta 115.000 empleados públicos ante la reforma de la administración local, que pueden o ser despedidos o cambiar de administración, según su presidente, Miguel Borra.
En rueda de prensa, consideró que la reforma debe ser negociada y sin imposiciones y reclamó la convocatoria urgente de una ronda de consultas con los sindicatos, al tiempo que exigió garantías para la estabilidad de los empleados públicos y la calidad de los servicios que reciben los ciudadanos.
Tras advertir que los trabajadores no aceptarán la modificación unilateral de las condiciones de trabajo, Borra reconoció aspectos positivos del anteproyecto.
Entre ellos, destacó la racionalización del gasto público, la eliminación de duplicidades, la mejora de la eficiencia, la profesionalización y despolitización de las administraciones o que los secretarios e interventores municipales vuelvan a ser competencia de la administración central.
No obstante, se mostró preocupado porque la reforma afecte de «manera troncal» a las condiciones laborales de más de medio millón de empleados públicos que trabajan en la administración local, así como a la gestión, la calidad y la ordenación de los servicios públicos que reciben los ciudadanos.
Borra pidió expresamente garantías sobre la calidad y el carácter público de materias como la sanidad, la educación o los servicios sociales.