Diario de León

Guerra abierta en Pescanova pendiente de los tribunales

El consejo de la compañía está dividido en dos grandes bloques enfrentados.

La fábrica de Pescanova de Chapela, en Redondela.

La fábrica de Pescanova de Chapela, en Redondela.

Publicado por
j. a. bravo | (colpisa) madrid

Creado:

Actualizado:

No se hacen prisioneros. Lejos de alcanzarse el armisticio que algunos esperaban el jueves en el seno de la maratoniana reunión extraordinaria del consejo de administración de Pescanova, se declararon nuevas hostilidades, tantas que prácticamente puede hablarse de «guerra abierta» entre sus socios, según fuentes del sector conocedoras del proceso.

Así, mientras parte de los accionistas principales —con el presidente de la cervecera Damm, Demetrio Carceller, a la cabeza— se plantean remover de sus funciones al presidente del grupo, Manuel Fernández de Sousa, una vez se presente en los juzgados de lo mercantil de Vigo la declaración de concurso de acreedores acordada por una mayoría ajustada de los consejeros —siete frente a cinco—, este ultima una demanda contra el anterior auditor de la empresa —la firma BDO, cuyo despido será solicitado ante la autoridad judicial competente— por supuestas anomalías en su trabajo. Sendas actuaciones no hacen más que confirmar la clara división del consejo en dos grandes bloques. De un lado, los opositores que quieren un relevo en la jefatura, al menos, en la parte de la gestión con el posible nombramiento de un nuevo consejero delegado, reclamación en que irían de la mano de los acreedores, fundamentalmente de la banca. Ese grupo está formado, sobre todo, por el citado Carceller, quien controla el 6,2% de las acciones —las fuentes consultadas apuntan que podría superar el 20% con los bonos convertibles que ha ido comprando en las últimas semanas, vía por la que el presidente actual pasaría de controlar el 14% a cerca del 25%—, el fondo luxemburgués Luxempart (5,8% del capital) y el fondo de capital riesgo Iberfomento (3,4%).

Otra posibilidad sería directamente el nombramiento de un nuevo presidente, algo mucho más complicado por la firme oposición del actual a dejar el cargo pese a las presiones insistentes de aquellos, que le han llegado a acusar de mentir a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) sobre las decisiones tomadas en el consejo anterior (a mediados de marzo), con el fin de dar una imagen de unanimidad entre los accionistas que es «totalmente contraria» a la realidad. Se ha llegado a barajar incluso el nombre de algún candidato, como Antonio Basagoiti, consejero de Pescanova desde hace más de seis años y miembro del órgano de administración del Banco de Santander (además de presidente de Unión Fenosa y Banesto en otras épocas), al que se valora por su diplomacia.

Los números del pasado ejercicio son precisamente el meollo del problema. No se encuentran auditados ni se espera que lo estén a corto plazo.

tracking