El emprendedor no desgravará el IVA hasta pagar sus facturas
Autónomos y pymes no pagarán el impuesto hasta que lo cobren.
El Consejo de Ministros dio luz verde ayer al esperado anteproyecto de Ley de Emprendedores, una norma que pretende facilitar la actividad a millones de pequeñas y medianas empresas (pymes) y autónomos. La norma, incluida en el Plan Nacional de Reformas, pretende influir en todas las facetas de una empresa desde su creación, régimen fiscal, relaciones con las administraciones públicas, e incluso prevé vías para facilitar la resolución de conflictos, su quiebra ‘controlada’ y medidas de segunda oportunidad para el empresario.
El capítulo más esperado por los emprendedores es el de los beneficios fiscales. Entre ellos destaca el nuevo régimen de tributación por IVA —el llamado IVA de caja—, un compromiso electoral que el Gobierno había retrasado y que consistirá en que ningún empresario estará obligado a adelantar a Hacienda el IVA de las facturas emitidas. Cuando entre en vigor esta reforma el 1 de enero del 2014, los autónomos y pymes con facturación inferior a dos millones de euros anuales «no tendrán que pagar el IVA de las facturas hasta que las cobren», sentenció la vicepresidenta del Gobierno.
Sin embargo, la introducción de esta medida, muy celebrada por los colectivos interesados, trae consigo una contrapartida. Los emprendedores que decidan acogerse a este beneficio tampoco podrán deducir el IVA soportado en las adquisiciones que realicen en el marco de su actividad hasta que paguen a sus propios proveedores. Es decir, por un lado el Gobierno garantiza que no deberán pagar el impuesto mientras no cobren la factura, pero por otro establece que tampoco podrán desgravarlo mientras no abonen sus deudas.
Soraya Sáenz de Santamaría explicó que la norma introduce así una «salvaguarda en beneficio de aquellos a quienes los empresarios puedan deber». De lo contrario, la norma podría suponer un «incentivo» al retraso interesado del pago de facturas. «Premiamos al cumplidor», resumió la ‘número dos’ del Ejecutivo, que calcula que este «cambio de filosofía» beneficiará a 2,3 millones de emprendedores.