La prima de riesgo se queda en la mitad un año después de marcar su máximo
Ya no se debate sobre un posible rescate, pero la recuperación se presenta débil .

Imagen del monitor de la bolsa de Madrid que muestra la prima de riesgo de España.
Si nada se tuerce, este será el primer verano en tres años en que inversores y analistas podrán irse de vacaciones tranquilos y con una sonrisa. Este julio está siendo positivo en los mercados, nada que ver con el infierno sufrido tanto en 2011 como en 2012. Hace justo doce meses, la prima de riesgo se disparó hasta su récord histórico de 638 puntos y el rescate de España parecía inminente.
Ahora ese termómetro que mide la percepción de riesgo del país se ha estabilizado en torno a los 300 puntos, menos de la mitad, y no se contempla la posibilidad de una intervención. El ‘caso Bárcenas’ no se ha notado en el parqué, aunque sí está haciendo sudar la gota gorda a Mariano Rajoy.
El mes de julio arrancó torcido pese a que a finales de junio tuvo lugar una importante cumbre europea en la que se acordó impulsar la unión bancaria para poder recapitalizar directamente a los bancos sin cargar la factura al Estado. Pero se vio que el proceso iba para largo y no iba a llegar a tiempo para aliviar el rescate de la banca española solicitado el 9 de junio. Una losa demasiado pesada para España, a la que encima se sumaron las comunidades autónomas.
Además, la prima de riesgo se desbocó ante la impasibilidad del BCE, que muchos interpretaron como una señal de que el Eurogrupo había decidido dejar caer a España a pesar del riesgo de contagio a Italia. De Guindos viajó desesperado a Berlín, París y Roma en busca de apoyos. Hasta que, por fin, el 26 de julio el presidente del BCE, Mario Draghi, dio un paso adelante y dijo aquello de «haré todo lo que sea necesario para preservar el euro». A la vuelta del verano, Draghi explicó que solo compraría deuda de un país si éste pedía ayuda a los fondos de rescate europeos. Rajoy recibió entonces fuertes presiones para pasar por el aro, pero se resistió, una decisión que luego se ha confirmado como acertada. El Gobierno español atribuye a sus reformas la relajación de la prima de riesgo pero los analistas coinciden en que la clave reside en las masivas inyecciones de liquidez de los bancos centrales.
El reto más importante sigue siendo crecer lo suficiente para crear empleo. Los últimos indicadores apuntan a que la recesión ha tocado fondo, pero la recuperación se presenta muy lenta. Hay previsiones como la última del FMI que apunta a un crecimiento nulo en 2014. Otra asignatura pendiente es el crédito, que sigue contrayéndose a un ritmo del 7% para las empresas. Todavía existen dudas de si la banca española necesitará recurrir otra vez a la línea abierta de 100.000 millones. En opinión de los expertos, uno de los principales riesgos para el futuro es «el retraso de proyectos como la unión bancaria», una de las razones que están detrás de la hecatombe de julio de 2012. Ha habido importantes avances, pero quedan incógnitas por despejar.