El Gobierno abre la red de Paradores a la franquicia
«El Estado no puede tener una red de hoteles que le cueste dinero». Bajo esta premisa, la presidenta de la red de Paradores, Ángeles Alarcó, trata de poner en rentabilidad una empresa que arrastra una deuda superior a los 110 millones de euros y que aún no ha salido de los números rojos. Este año tendrá unas pérdidas de 16,5 millones —cuatro veces más que lo previsto en un principio—, que en 2014 se reducirían a la mitad. La secretaria de Estado de Turismo, Isabel Borrego, puso ayer sobre la mesa la posibilidad de «introducir nuevos modelos de negocio» en la red, entre los cuales estaría la franquicia. Según fuentes del sector, ya ha habido algún contacto preliminar con empresas turísticas, fundamentalmente hoteleras, para pulsar su grado de interés respecto a varias formas de colaboración público-privada en la explotación de los paradores.