Sacyr sigue en pérdidas pese al acuerdo en el Canal de Panamá
Consorcio y autoridades locales aportarán 146 millones extra.

El administrador del Canal de Panamá, Jorge Quijano.
El consorcio liderado por Sacyr selló en la madrugada de este viernes un acuerdo «conceptual final» para resolver el conflicto abierto a principios de año por los sobrecostes de 1.600 millones de dólares (unos 1.160 millones de euros) generados en las obras de ampliación del Canal de Panamá. Para el presidente de la constructora española, Jorge Manrique, la solución alcanzada con las autoridades locales resulta «satisfactoria» con sus reclamaciones respecto al presupuesto inicial de 3.118 millones de dólares (2.250 millones de euros).
El pacto, que será suscrito probablemente el jueves próximo, prevé que cada parte aportará 100 millones de dólares adicionales (73 millones de euros) para recuperar el ritmo normal de los trabajos, que se reanudaron hace una semana tras haberse ido ralentizando e incluso llegar prácticamente a pararse durante 15 días. Asimismo, la aseguradora Zurich podrá liberar la fianza de 400 millones de dólares (290 millones de euros) aportada por el consorcio —como garantía de cumplimiento del contrato— para lograr financiación extra y pagar así a proveedores y trabajadores. Para ello, la aseguradora pública española Cesce ha tenido que reconvertir el aval de 160 millones de euros concedido a Sacyr para este proyecto.
Medio año más de retraso
También fruto del acuerdo se aplaza también hasta 2018 la devolución de los 748 millones de dólares (545 millones de euros) anticipados por el Canal a las constructoras que, a su vez, se comprometen a terminar las obras —ejecutadas al 70%— en diciembre de 2015, seis meses después de la última previsión y más de un año después de la previsión inicial cuando se firmo el contrato.
Sacyr, no obstante, ha tenido que provisionar 123 millones de euros por el eventuales perjuicios económicos derivados del proyecto del Canal, lo que situó las pérdidas finales de 2013 en 496 millones; eso sí, un 49% menos que los ‘números rojos’ de hace un año. Además, su cifra negocio cayó un 10,5% hasta los 3.065 millones, si bien el 53% de sus ingresos procedente ya del extranjero y el 81% de la cartera de obras de construcción que tiene contratadas se encuentra en otros países. Lo mejor para el grupo fue la reducción anual en un 11% de su deuda hasta los 6.642 millones.