Las sombras vuelven sobre el FMI tras la imputación de Lagarde
La designación de Christine Lagarde tras la controvertida salida de Dominique Strauss-Kahn de la dirección del Fondo Monetario Internacional (FMI) en 2011 por un escándalo sexual parecía ser una garantía de estabilidad para una institución en el ojo del huracán en plena crisis de la zona euro.
Por eso hace unos días cayó como una sorpresa la imputación de Lagarde por parte de un tribunal francés por «negligencia» en el conocido como caso Tapie, que afecta a la etapa en la que era ministra de Economía del conservador Gobierno del presidente Nicolás Sarkozy, entre 2007 y 2011. La directora del Fondo respondió a la imputación anunciando su intención de apelar una decisión que calificó de «infundada» y tomó rápidamente el miércoles un avión de regreso a Washington para continuar con sus funciones al frente de la institución internacional.
El FMI ha tratado de calmar las aguas. «En ningún caso» Lagarde ha pensado en la «renuncia», afirmó Gerry Rice, portavoz del organismo.