El mercado inmobiliario español da por superados los errores del pasado

Las viviendas terminadas y a la venta en España rondan las 500.000.
El mercado inmobiliario español ha aprendido a no sobrefinanciarse, uno de los principales factores que condujeron a la crisis del sector, indicó ayer el director del Sima, Eloy Bohúa, con el que el primer Salón Inmobiliario y del Turismo Español en París (Sitep) ha firmado un acuerdo de colaboración.
Durante ese encuentro en la capital gala, que se inauguró este viernes y se clausura hoy, el representante del Salón Inmobiliario de Madrid (Sima) aseguró que se puede considerar por superada la mala práctica de «financiar de manera desorbitada determinados proyectos».
Bohúa admitió que desde el inicio de la crisis en 2007 el sector «ha sufrido las consecuencias de una restricción brutal del crédito que ha afectado a todos los factores del mercado, a las transacciones, a los precios y al inicio de nueva actividad», pero avanzó que se constata ya una mejoría.
«No podemos hablar de plena recuperación, pero los precios empiezan a recuperarse en algunas zonas, esencialmente en grandes núcleos urbanos, y en algunas otras donde la demanda extranjera se está mostrando más dinámica, como puede ser el Levante, en general toda la costa mediterránea, y las islas», indicó.
Bohúa consideró por ello que «no es demasiado pronto para hablar de cambio de tendencia», y lo atribuyó «primero al apetito inversor de los fondos internacionales, que han protagonizado muchas operaciones en los últimos meses, y a que esa primera ola de inversión parece venir acompañada de un cambio en la demanda interna».
En su opinión, las entidades financieras también se están mostrando más activas, «al menos comercialmente a la hora de promocionar su producto hipotecario», y esa competencia «está haciendo que empiecen a bajar los diferenciales respecto al euríbor, lo cual para el consumidor es una buena noticia».
La cuantificación del stock disponible varía según las fuentes, pero hay consenso en que ronda en España en torno a las 500.000 viviendas terminadas y a la venta.
«Hay todavía mucha oferta por vender, pero los ritmos no son iguales. En las grandes ciudades el desequilibrio entre oferta y demanda no es tan alto y sí hay riesgo de un repunte de precios inusualmente alto el próximo año hasta que se puedan comenzar nuevas viviendas que den respuesta a esa demanda», pero en todo caso, será «puntual».