La salida de Rato provoca alivio y tristeza en el PP

Rodrigo Rato en una imagen de archivo.
Se debatía el PP entre la expulsión o la suspensión cautelar de militancia de uno de sus más históricos referentes y Rodrigo Rato se lo puso fácil. Con su baja voluntaria, el ex presidente de Bankia le ha ahorrado al partido el trago de tener que decidir sobre el futuro de quien fue vicepresidente del Gobierno con José María Aznar.
El expediente informativo que pesaba sobre él ha quedado paralizado. No se investigará si cometió actuaciones inaceptables y contrarias a los estatutos del PP.
Sus compañeros de filas dan por hecho que de obtener una sentencia condenatoria, él mismo se iría definitivamente. En caso contrario, sin embargo, entienden que tendrá derecho a solicitar su readmisión. «La vida es muy larga», subrayan en el PP.
El PSOE denunció que Mariano Rajoy no haya llegado a expulsar a Rato.