Bruselas advierte de que «el esfuerzo realizado en España es insuficiente»
El comisario Moscovici insiste en pedir más reformas para cumplir el déficit de 2015.

El comisario europeo de Asuntos Económicos, Moscovici.
España crecerá en 2015 más que Alemania, más del doble que Francia o Italia, dos décimas más que la UE y seis por encima de la media de la Eurozona. De las grandes potencias del club de la moneda única, es líder con diferencia. Lo dice Bruselas, lo aseguran sus cifras. Las mismas, eso sí, que advierten de que no cumplirá con el déficit acordado en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento. Será por apenas cuatro décimas, por 4.000 millones de euros. Porque, según la Comisión, Hacienda se gastará durante el próximo año 46.000 millones más de los que es capaz de ingresar en lugar de los 42.000 permitidos (en ambos casos, cifras alarmantes comparadas con el resto de socios). De ahí que no queda la complacencia, como ayer remarcó el comisario de Asuntos Económicos, el francés Pierre Moscovici: «El esfuerzo realizado es todavía insuficiente. Hay que llevar a cabo más reformas estructurales».
Lo dijo en la comisión de Economía del Parlamento Europeo, en la que mantuvo intensos debates con sus representantes. Los conservadores le acusaban de blando; los progresistas, de ser poco flexible. Pero por primera vez en mucho tiempo, España no era el centro del debate. La rebeldía de Francia, sobre todo, e Italia han cobrado ahora todo el protagonismo.
Moscovici, de hecho, no se refirió a la situación española en su discurso inicial sino que se pronunció sobre ella cuando fue interpelado por el eurodiputado de ICV Ernest Urtasun (ICV), que le preguntó si no consideraba «irresponsable» pedir a España que reduzca cuatro décimas su déficit cuando «hay 750.000 familias que no tienen ninguna fuente de ingresos y el 50 % de las personas en situación de paro no reciben ningún tipo de subsidio».
El comisario, como era previsible, se limitó a seguir el guión previsto y eludió entrar en cualquier rifirrafe. Sí recordó que el país, después de disfrutar de tres prórrogas, tiene de plazo hasta 2016 para corregir el «déficit excesivo». «Vamos a ver cuál es el margen que existe», deslizó.
El grave problema francés
Preguntado sobre el impacto que podría tener la reforma fiscal a la hora de incumplir el déficit, Moscovici aclaró que «la Comisión no está para coger de la mano a los gobiernos. Tenemos objetivos comunes, nosotros los planteamos y son los Estados miembros los que eligen los medios que hay que utilizar para alcanzar estos objetivos. Así que no voy a juzgar de forma concreta una u otra medida o reforma porque esto entra en el ámbito de la política nacional, no en el nuestro», explicó.
Si el viernes fue el ministro de Economía, Luis de Guindos, quien hizo oídos sordos a estas advertencias al asegurar que España no hará ajustes adicionales, ayer le tocó el turno al secretario de Estado, Íñigo Fernández de Mesa. Lo hizo en el Congreso, donde tras destacar el «esfuerzo meritorio» realizado en los tres últimos años para reducir el déficit «en un contexto macroeconómico muy complicado», recalcó que «no tengo la más mínima duda» de que el país cumplirá con sus compromisos en 2015.
Pero si Pierre Moscovici se enfrenta a un problema ése es el de lidiar con su país de origen, con el Gobierno del que formó parte hace un año liderando para más inri la cartera de Economía. París ha decidido ampliar por su cuenta y riesgo sus objetivos de déficit y Bruselas, en lugar de activar el pasado viernes la vía sancionadora, optó por darle tres meses de margen para que demuestre su buena voluntad. También a Italia y Bélgica. Después de recalcar que se han seguido al pie de la letra la legislación, subrayó que «las sanciones se llevarán a cabo si es necesario, pero si podemos evitar llegar a ese extremo mejor porque estigmatizan a los países».